La reja

Sentado en el balcón, con mis piernas entrelazadas en la reja que me indica el precipicio, pienso que parece floja, que podría desprenderse en cualquier momento y ahora lo hace, que podría halar mis pies hacia el vacío y lo hace, de la que podría soltarme sacando mis pies de sus ranuras.
En lugar de eso, la enlazo con mis pies y me aferro rápida y fuertemente a la puerta abierta detrás mío. Intento sostener la reja y a mí mismo, intento anular el problema, que no se expanda, que no alcance a existir, que no tenga que recordarlo.
Mis manos no son tan fuertes, se resbalan. Lo veo suceder y solo deseo que no lo haga. Me suelto y caigo. No vuelo, caigo verticalmente, con mi cara hacia el muro, las manos hacia arriba intentando agarrarse y los pies soltándose de la reja.
Veo pasar el apartamento de mi vecino, pero no me fijo en nada más allá del balcón, veo la reja. Entiendo, pero no confío. De todas formas me lanzo, la atrapo y me golpeo fuertemente.
Abajo se escucha un corto y estridente sonido y todo vuelve al silencio mientras yo me paso rápida y cuidadosamente al otro lado de la reja, estoy a salvo de nuevo.

Mi vecino no está, no sé que pensará cuando llegue y me vea sentado en su balcón, pero la puerta está cerrada y yo necesito no pensar.

Hay 3 Comentarios to “La reja”

  1. anabelle

    :| es impactante, da miedo, y se siente muy real. Creo que hasta a mi me ha pasado.

  2. lamaladelapelicula

    Perderle el miedo a la libertad. Qué difícil.

    Me has tocado mucho con el comentario que has dejado en mi rincón. Has dado plenamente.

  3. el interno

    es la primer vez que un escrito me hace sentir el vacio que sentiria si en
    verdad callera de un lugar muy alto

Deja algo

Gathacol.net

Bad Behavior has blocked 91 access attempts in the last 7 days.