La Gestación

Realmente lamento no haber publicado mucho ultimamente, pero la verdad es que los escritos se han vuelto cada vez más crípticos, algunos confusos, otros más simples. Y . . . me pareció por un tiempo que no tenían cabida en este lugar, ahora creo que como Nadie los lee de todas maneras, no debe molestarle. A Nadie.

Así que . . . el que pueda, que lo disfrute.


En el centro del inmenso Vacío, al principio del tiempo y durante todas las eras siguientes, resonó el nombre del segundo Dios. Tan fuerte fue su grito, que de él, la tercera Diosa apareció. La belleza encarnada al parecer. El Vacío no lo notó, pero NoT sí. Verla lo fue todo. Si hubiera tenido corazón hubiera explotado, era hermosa.
La leyenda a la que este narrador le es fiel, dice que al verla, el segundo Dios conoció el amor y la verguenza, hacia ella y hacia él. Desde entonces se cubrió a sí mismo y jamás volvió a mostrarse a nadie. Nadie lo vio jamás. Solo se escucha su firme voz gritando la misma palabra una y otra vez, dejó de ser un insulto lanzado hacia el Vacío, para convertirse en la continua creación de la Diosa.

Ella, primera creación y última Diosa suprema, se vio nacer y florecer lentamente, nunca fue capaz de ver a sus antecesores, no porque no estuvieran allí desde siempre y para siempre, sino porque eran la Nada más antigua aún sin encarnar.
En cambio soñó desde siempre con la voz que le llegaba desde los límites del Vacío, imaginaba a alguien igual a ella, lejos, al otro lado del infinito. Alguien que sabía lo que ocurría en ella, tal vez la conocía, tal vez pasaba por lo mismo. Cada vez que hablaba, ella sentía la respuesta crecer dentro de sí. Sus propios gritos nunca le parecieron suficientemente fuertes.
La ilusión siempre existió. La frustración la acompañó.

Tras un tiempo, la Diosa dejó de concentrase en su sueño de conocer a su igual. Era hora de ser madre. Con la voz fue suficiente.
Si no podía conocerlo al menos tendría la compañía de su descendencia.
“NoT!” resonó en todas partes y del árido cuerpo de la Diosa salieron millones de parásitos, aún adheridos a ella, alimentándose.
Supo entonces, que la gestación sería larga.
Ya había crecido lo suficiente para alimentar nuevos seres, los vería crecer por su cuenta, tener su propia historia y acompañarla hasta que no resistieran más la Voz y cedieran a ella. Sabía también que NoT sería mortal para cada uno de sus hijos, incluso para ella misma, eventualmente. Su grito era agresivo. Creo que le gustó y le asustó desde el principio, probablemente hasta el final.

Hay 4 Comentarios to “La Gestación”

  1. jose

    fresco, q aparte de Nadie, alguien le lee. Y si alguna vez no se entiende, deje asi, fresco, que lo importante es q escriba.

    Porque se es por lo se hace, y en igual medida por lo que se deja de hacer.

  2. loxitu

    uff.. ojala continue esto, quiero saber mas de los parasitos y el amor..

  3. peluza

    los escritos siempre serán así
    mejor siga escribiendo y ya que sus escritos no van a morir tranquilo

    siga escribiendo amigo

  4. muluk

    paso lento del retroseder del tiempo,

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