III. El nuevo Valor
Por decisión unánime, el titulo será El Comercio
El homenaje no afectó tan solo la imágen icónica del Innovador, volviendola estática e inmutable, sino que también tuvo el poder de sacar a relucir un nuevo valor escondido en aquellos desechos gastados que había dejado tras de sí, el amor.
Seguían siendo desechos, sin duda, pero esa ya había dejado de ser su más clara característica, la constante destrucción a la que habían sido sometidos daba indicios de intimidad y los hacía únicos, ya que aunque alguién más llevase a cabo el mismo procedimiento, no sería exactamente el mismo y la naturaleza del hacedor-usador marcaría de forma diferente sus propios desechos.
Por ello, estos magníficos desechos fueron recibiendo más y más atención con el homenaje de su creador, hasta eventualmente opacarlo, dejandolo como un ícono histórico menor.
Claro que todos eran concientes que ese valor extraño e inconcebible hasta el momento, no era de ninguna forma un valor real de cambio, porque nadie podría amar aquellos desechos de la misma forma que su creador y por lo tanto nadie podría pagar su precio, ni ser suficientemente digno como para permitirse usarlos, así que tomaron una posición de reliquia y se dedicaron a permanecer quietos, recogiendo polvo, sin ser usados nunca más.
Los otros capítulos:
I. Producto y Moneda
II. El Innovador
III. …
IV. Intentos
V. No todos son Desechos
VI. Los Buenos
VII. El Pacto
VIII. El Reconocimiento . . . después de un tiempo
IX. Luego del olvido
X. Nueva moneda