I. Producto y Moneda

Este es el comienzo de una metáfora sin sentido oculto, un intento de un escrito que requiera una interpretación ajena para convertirse en algo real.
He intentado forzar un poco el dictado y él, hasta el momento, me lo ha consedido, así que parece que al menos por un rato habrá material.
Sin nada más que decir, esperamos que alguien lo disfrute.

 

Su mente estaba seca al igual que su boca, sus ojos cansados y sus muñecas torpes, “o este no es un buen momento, o es el mejor de todos” pensó, tal vez para darle un aire más interesante, la verdad es que nada fluía por él, estaba morado por dentro y eso lo exasperaba y distraía al mismo tiempo y en intermitencias. “No” pensó. Y aún así, todo lo que salía de él eran desechos, y su valor solo podía ser traducido en dolor. “¿Quién pagaría por dolor?”. Lo sorprendió lo extraño de la respuesta antes que de la pregunta y siguió haciendo los mismos desechos, intentando que fuesen algo mejor, pero solo logrando hacer muchos más de ellos.

Los desechos comenzaron a abundar. Sin embargo solo eran utilizados por aquellos dispuestos a conformarse, que tampoco eran pocos y alcanzarían para sostenerlo a él y a algunos otros iguales, rivales, colegas.
Contrario a lo que muchos esperarían, estos desechos no fueron obstruídos (a pesar de ellos mismos haber sido obstrucciones) por nada. Ni por aquellos que los recibían, ni por los que no, ni por nigún otro tercer miembro o intermedio. De hecho los desechos fueron empezando, poco a poco, a ser una parte activa del lugar y a pesar de no ser los preferidos de nadie fueron cobrando importancia, no solo gracias a tener tan amplias existencias, sino también, por la facilidad de comercio con su moneda, el dolor.
El sistema del dolor es muy sencillo y permitía limpieza y eficacia al pagar todo aquello engendrado por el dolor, simplemente ofreciendose a recibirlo. De esa forma el hacedor se libra del dolor causado por sus desechos dandoselos a otro para que los use y el usador ahorra el precio de lo que necesita, en cualquier otra forma de pago más difícil de conseguir, por tan solo aceptar el dolor.

 

 

Los otros capítulos:
I. …
II. El Innovador
III. El nuevo Valor
IV. Intentos
V. No todos son Desechos
VI. Los Buenos
VII. El Pacto
VIII. El Reconocimiento . . . después de un tiempo
IX. Luego del olvido

X. Nueva moneda

Hay 2 Comentarios to “I. Producto y Moneda”

  1. Aida Sotelo

    La metáfora del reciclador se parece mucho a lo que le sucede a los escritores, al fin y al cabo, también ellos reciben paga por convertir su dolor en libros.

    Me gusta,

    Aída

  2. El Otro

    Sí, de hecho una de las interpretaciones que le dí, incluso en su concepción, se refiere al creativo y su creación.
    Nos alegra que lo hayas disfrutado.

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