X. Nueva moneda
. . . este es el final . . . al menos del Comercio de Desechos . . .
Pocos notaron que la población estaba creciendo demasiado, a menos les importó. La gratitud se había disuelto casi por completo en el dolor y ya no había forma de separarlas. Fue esa la razón que condujo a los Buenos a considerar volver al resto, el sentido de su causa había muerto y era lógico que sintieran el vacío. Algunos eligieron volver, otros no y otros no eligieron. De todas formas el Pacto continuó. Ya era conciente de sí mismo y de que su sobrevivencia no estaba asegurada.
Ahora que el mundo tenía una sola moneda hecha en su mayoría de dolor, pero con algo de gratitud, los Buenos alteraron la forma de pago, pagando ellos con toda la gratitud posible y dejando el dolor para el resto. Sabían como hacerlo pues habían pagando con gratitud por siempre. Su reconocimiento se los permitía, pero al igual que antes con sus mercancías, al usarlo empezó a disolverse en la multitud, pronto el reconocimiento se dispersó y se convirtió en algo diferente, algo que se mueve, Poder.
La presión que ejercía el reconocimiento para aceptar el balance alterado que ofrecían los Buenos, se convirtió en la presión que cualquiera pudo hacerle a otro en un pago. Los Desechos ya no sugerían diferentes naturalezas (excepto el Desecho de amor), el Poder se volvió la forma de balancear el pago.
Pronto el mundo se cubrió de desechos, todos los olvidaron mientras los consumían. No los veían, solo se veían a sí mismos en sus pagos.
Los pagos ya no eran por los Desechos, eran por ellos.
El dolor y la gratitud que sentían, ahora, era por ellos.