Archivo de 'Delirios'

Al lado del agua

Vivía al lado del agua entonces, en una casa de dos cuartos y un baño.
Dormía en el segundo piso, casi siempre de día, con el calor del sol que se derramaba por la claraboya del techo y la inmensa ventana de cara al lago y al amanecer.
Por la noche intentaba dormir, caminaba por el cuarto mirando hacia afuera, volvía a la cama, me entretenía con luces en las pantallas o algo de comida para engañar mi angustia, volvía a caminar por el cuarto, prendía un cigarro, respiraba hacia la ventana, hacia las estrellas en el lago, miraba al cielo y seguía caminando por el cuarto.

El lago me llamaba en esas noches y le respondí varias veces, me sumergí en sus aguas en la noche y en el día, y hablamos y me contó de lo que se esconde debajo de la superficie, de la vida que no se ve, pero nos espera y nos consume lentamente. Me dijo que la vida se alimenta de vida y no quiere nada más que vida y por eso se devora a sí misma, renovandose y destruyendose a la vez.

Desde mi cuarto lo escuchaba llamandome constantemente, pero me volvía a decir lo mismo, una y otra vez, así que dejé de escucharlo. Viví un largo tiempo al lado de aquel lago y escuche su llamado constante hasta que dejó de serlo y se convirtió en el arrullo de su voz. Logró asustarme un par de veces también, con el frío y lo inesperado temí a la muerte en sus brazos mientras parecía reírse de mí para luego dejarme ir. Su abrazo helado me repetía lo que tenía para decirme.

Ahora recibo este papel. No he visitado ese lugar por años, solo podía imaginarmelo medio podrido y habitado por nada más que plantas y pequeños animales. No estaba muy lejos de eso cuando me fui. El lago creció lo suficiente para empantanarlo todo y hacer la vida civilizada imposible. Así que me fuí y abandoné ese lugar que fue mío y de nadie más. La muerte le llega a todo y puede ser que el lago supiera desde un principio que iba a comerse mi casa. Esta bien, la vida devora y de las ruinas se alimentará la vida misma que vive en el lago. Pero ahora recibo este papel y me pregunto que hacer.

El lago se ha secado, el río que lo alimentaba fue desviado en su mayoría por las fabricas que comenzaron a comprar los terrenos alrededor. La casa no se destrozó por completo y al secarse parecía un lugar soportable, así que fue habitado brevemente por caminantes perdidos, jovenes acampadores, mendigos y otra gente con mala suerte. De alguna forma, las ruinas de mi antigua casa, que yo ya daba por perdida, habían adquirido cierta reputación por su propia cuenta. Incluso han sucedido un par de eventos allí, lo que hacen los chicos de ahora, no creo que se una fiesta de la forma que yo me la imagino. Lo he buscado en internet, lo llaman “El León” supongo que por la placa en la entrada con la figura de Leo. Otros le dicen “La Guarida” y creo que eso significa que ha caído de nivel social, lo que suele suceder con la locura y el desenfreno que los jovenes siempre quieren probar lejos de casa, pero terminan corrompiendo sus propios planes. Así es, los inocentes van hacia el León mientras que los experimentados lo consideran su Guarida.

Eso sucede. Ahora mismo. En la que consideraba mi casa. Aún recuerdo el reflejo de las estrellas en el agua. El silencio y el llamado de la vida. Aun recuerdo el frío. Pero ahora solo quedan las ruinas que irónicamente, han visto muchas más cosas como ruinas que como casa.

No puedo imaginarmelo bien. No sé que hacer con este papel. Aquí dice que me quieren comprar esa propiedad. Dice un número con algunos ceros y se supone que me sienta halagado. Habla de la situación y me dice que debo sentirme mal, como ellos, de que mi propiedad sea usada como lo es ahora. Es mejor vender y devolverle la vida que solía tener. Me dice que las fabricas alrededor fracasaron, solo eran dos pero parecían más, habla de enrutar el río de nuevo porque ahora está llendo a pozos venenosos con los desechos reposados de las fábricas.

Habla de una represa, del lago, de que sea más grande. Dice que han hecho estudios. Dice que todo está listo.
Solo tengo que firmar. Pero lo dudo. Siempre pensé que era mi casa junto al lago, mi podrida casa junto al lago tal vez, no tenía mucho valor entonces, no de esa forma. Ahora se ha convertido en algo que no entiendo del todo. El lago que veo en estas imagenes en el papel es otro lago en otra parte del mundo, no me llama, no me dice nada. Me mira con cara de “en serio, en seio, todo esta bien, todo esta listo, firma y serás un hombre rico” con una picada del ojo al final. No me gusta. En cambio el León me llama. Las ruinas tienen la voz del lago, lo escucho desde acá, como lo escuchó la gente que se revuelca en mi patio, entre risas y vomito.

“No toquen mis cosas” pienso, pero ya nada es mío. Me dan ganas de verlo de nuevo y me da la impresión que me desharé en llanto cuando lo haga. No habrá nadie que me reconozca, el único gato que podía debió haber muerto hace mucho. Quién sabe, tal vez firme ese papel después de todo.
Como yo lo veo, la vida es así, toda es valiosa y se devora a sí misma, la destrucción no es más que transformación. Por eso hay tanta belleza en ella, pero es tan difícil de entender.

De todas maneras, estoy seguro que extrañaré la voz de ese lago que pensé inmortal y que ya no existe.

El mejor Juego

La Vida es el requerimiento y las reglas básicas de cualquier juego humano.
Por eso, es todos los juegos posibles al tiempo.

Y si nos metemos un poco en ello, uno puede ser jugador, ficha, peon, dado, el dueño del tablero, el dueño del balón, el balón, los guantes, el director técnico, estratega, espía, soldado, máquina, piloto, extraterrestre, super-hombre, mago, creador de ilusiones, escritor de mentiras, corrector de estilo de basura . . . y sigue siendo un juego?

No solo uno, todo el resto también, al tiempo.
Hay que estar mirando a que jugamos.

sobre lo Inevitable

Porque será que no paro de verme a mi mismo reflejado en las caras de los demás?

Mirando alrededor veo lo que sé y lo que existe. Solo mirando cada cosa entiendo más allá de su forma y color, masa y volumen, su trascendencia, porque está aquí y no en una caja sucia y roída, porque está aquí y no en una moto subiendo y bajando, porque está aquí y no debajo del televisor de una familia extraña. Incluso porque estoy aquí y no en un avión o un apartamento. Y la palabra aquí me enmarca algo más que el espacio en el que estoy, enmarca un tiempo y un espacio en el que no estoy en este momento pero . . . estoy frecuentemente. Enmarca el camino que he trazado tras de mí.

Y estoy aquí, indudablemente. No puedo evitarlo.
Al igual que todas estás cosas que me rodean. Todo esto que he hecho con la ayuda de la humanidad entera (yo casi no he hecho nada). Todo lo que se levanta ante mí, totalmente humano y aún así totalmente inorgánico. Todo lo que yo y la gente que ha pasado por aquí han puesto. Los animales también dejan su marca, pero las plantas . . . digamos que realmente casi no hay plantas en mi casa (adentro) y todas enjauladas.

De todo lo que veo, lo que me parece más real es lo que uso de alguna manera, el resto esta puesto, solo lo veo cuando presto atención o cuando arreglan mi casa y me toca ubicar todo de nuevo.
Pero todo está ahí porque nosotros construímos todo encima de lo que ya está. Elegimos lo mejor decimos “esto es!” y nos avalanzamos todos, como uno, inquebrantable, y cumplimos con la misión. Si no basta con una vida de un visionario es que hay que esperar algunos años, siglos o milenios (a menos que no sea un visionario y lo que sueñe sea, de hecho, imposible).

Hemos construído un mundo entero roca sobre roca, varillas de metal en la tierra, cemento en las varillas, asfalto, ideas sobre ideas, proyectos sobre hipotesis, megaproyectos por caprichos, vidas tras vidas, mentes sobre mentes, tierra sobre cuerpos.

Es esta forma de vida en la que creo. La que me parece que promete una buena mecanica de cambio, del cambio que yo podría llegar a hacer (si quisiera . . . eventualmente) o cualquiera como yo.
La gente de todo el mundo tiene una casa mas o menos parecida a la mía, creo yo, cuartos, baño, sala, cocina hasta comedor. Con agua, luz y acceso a la red de trafico de bits (con un ratio regular de bits/s). En general creo que todos vivimos muy parecido . . . hay grifos en todas partes!

Pienso que esta forma en la que vivo, en que el agua o la tierra sean de facil acceso, en que siempre se construye más sobre lo anterior, siempre se ve a la humanidad crecer . . . todo parece ser tan facil . . . todo está de alguna forma a la mano . . . en la ciudad no hay nada de comer que crezca, todo llega de afuera, solo se podria comer perro . . . y aun así . . . crece, crece.

Y no sé, me dan ganas de sugerir con gritos alarmantes que no vale la pena expandirse más, sino explorar un poco lo que tenemos alrededor y hablar con los animales . . . y las plantas y todo y tal vez darles espacios. Sería fantástico si lograramos aumentar el número de animales alrededor de la ciudad, jajaja, el desorden que crearían es del tipo de cosas que uno tendría que saber, y que la ciudad, por favor, fuera entre los arboles, o al menos sin pavimentar (aunque si son necesarios muchos mas arboles). Tendría que ser mucho más pequeño ya lo sé, pero . . . esa es la idea.

Siento algo raro en el ambiente, como un olor sutil que me perturba, como cuando le ponen piña a una hamburguesa, aunque más oscuro, como si ademas tuviera alergia mortal a la carne. Algo obvio que me mira a la cara, pero que solo lo entiendo derepente . . . creo que estamos destinados a matarnos, de una forma u otra, por este lugar, como una reacción en cadena que se comenzó hace siglos cuando el planeta permitió que anidaramos en tan diferentes partes y crecieramos tanto. Luego la colonización desencadenaría todo mucho más rápido, pero en todo caso, ya no importa, estamos fuera de control y no hay nadie a quien acurrir. Si tan solo existiera el chapulin colorado. Sería algo.

Comencé esto pensando que iba a decir que lo que está a nuestro alrededor y la forma en la que crecemos es nuestra religión, algo que realmente deberíamos revalorar, pero ahora creo que es más una cuestión de hacer las cosas bien, cumplir los deseos que nos llamen, apretar muy bien los dientes y esperar un poco, como pensando que el avión se va a estrellar. Inevitable calamidad. Veamos que pasa.

proyecto de rEvolución

Uno de los proyectos en mi cabeza . . . no sabría como hacerlo, así que lo comparto. Si a alguién le interesa participar en la producción o simplemente mirar la evolución del guión mientras se fabrica, puede mirar y comentar el proyecto o el guión.

Aquí solo pongo los títulos de las escenas y el resumen. Aun falta escribir la mitad del resumen, pero creo que ya se ve por donde va, no?

Despertar

El niño se despierta en su cueva, mira hacia afuera por la única ventana y ve el mundo, le parece hermoso. Se voltea y lo olvida, despierta su Auto y se saludan.

Se miran fijamente.

Un ojo cuadrado, la cara de un Auto, la ventana a Dios.

El niño explora amplios mundos en un mundo hecho solo de palabras. Ve y aprende, escribe, dibuja, trabaja, habla con otros niños e Idiotas*.
Afuera en la ventana de la cueva, el Sol baja.
Al final, el niño mira al mundo con nostalgia, con la seguridad de que lo esta perdiendo, a cada momento. Pero vuelve su vista a la cueva y lo olvida. Se duerme.

*Aqui se muestran los conocidos, en ciertos prototipos. 3 o 4. Están todos descontentos y planean reunirse.

Salir

Se dispone a salir. Se ha puesto ropa de estilo, pero la ha arrugado al sentarse a hablar con el Auto. Al mandarlo a dormir, extrae su cerebro. Un pequeño Auto. Saca un cable y se lo conecta en las sienes.

Todo el tiempo va hablando con los que se va a reunir. O los escucha. Monta en un ascensor, desciende cientos de pisos. Sale por una puerta grande, iluminada. Camina por las calles llenas de Autos que cantan con voces gruesas, dentro, los conductores parecen débiles replicas. Llega a una escaleras que bajan hasta un túnel. Desciende hasta unas puertas grandes de vidrio, que no dejan ver casi nada hacia adentro, solo reflejan. El niño se ve a sí mismo encorvado. Se pone derecho, pero su cara sigue dubitativa y entra.

*Se oyen susurros de conversaciones y pensamientos erraticos del niño. Hacia el final, los pensamientos se vuelven hacia “La entrada del Infierno”.

Subterraneo

Bajo las escaleras habían un par de maquinas con tarjetas en su vitrina y pequeñas puertas giratorias. Pasó. Se encontró con una serie de carriles paralelos por los que pasaban Autos muy grandes y rápidos. Paraban y seguían. Paraban y seguían. Paraban y seguían.
Esperó y se montó en uno muy rápidamente, con destreza. Quedó parado en la puerta, en medio de varias personas que se miraban inquisitivamente. Los vio moviendose y los vio quietos. Afuera veía otros Autos con Idiotas igual de cerca entre ellos. También se miraban y lo miraban a él inquisitivamente. Miro sus manos, miró sus pies. Se bajó y corrió hacia afuera. Subió al ascensor y ascendió varios pisos. El Sol le cerró los ojos y le sacó una sonrisa.
Dejó la prisa y se puso a caminar.

*Pensaba en la forma en que la ciudad fue creando un nicho subterraneo para el transporte. Habian cavado tuneles en las montañas y puesto pisos superiores al suelo en diferentes lugares. Habían varios pisos bajo la ciudad, por donde andaban los Autos de Transporte. Entre más abajo se iba, más lleno y bochornoso era el ambiente. Continúa la metáfora del infierno.

Pipol

En el subterraneo habia perdido coneccion con el mundo, podia escuchar musica o escribir o grabar algo, nada mas. Ahora sale, camina y vuelve a escuchar y hablar con la gente.
No ha llegado ninguno. Se sienta y espera un poco. Cerca esta uno de ellos, capturando imagenes. Lo captura a él. Lo siente. Luego se saludan, pero no se queda, se va y sigue capturando y esperando. Llegan dos más abrazados. Sonríen. Saludan y se hablan entre sí. Esperan. Llegan cinco más. Solo conoce a dos. Uno de ellos saluda al grupo sonriendo amplia y descaradamente. Los otros se hablan de a dos, pero se escuchan los cuatro. Esperan un poco más, el niño habla con el ultimo grupo. Se deciden a marchar, pero no a donde.
Igual marchan.

A comer

Llegaron a una tienda con mostrador de comida rapida y exotica. El niñó iba hablando con el líder del ultimo grupo. Pidió su comida despues de él y se demoró más de lo normal.
Su comida consistía en carne envuelta en un crep doblado, con salsas y un par de verduras. A su alrededor vio carne, verduras y salsa en medio de dos panes; formas de harina que contenían carne y verduras adentro, con salsas aparte; un plato de carne de un animal menos comun envuelta en pan delgado, rodeada por una ensalada muy picada y una salsa abundante que dibujaba formas encima de todo; esos mismos panes delgados envolivendo en forma cilidrica un revuelto de todo.

Le pareció lo mismo. Mientras comían hablaban de la sangre y la culpa cargada en nuestros hombros. De peleas e injusticias. De historia.
El líder a su lado habló de revolución. Todos asentían, pero al niño le dieron nauseas y salió en la mitad de la conversación.

En privado

En el baño ya no tenía nauseas, aunque era mas consciente de los olores. Aun así, se apoyó frente al lavamanos y se miró. Y se habló. Al principio con timidez, pero cada vez menos.
Decía que todo aquello era mierda, una revuelta de ratones en la mitad de la jaula. Algo real debía hacerse, algo fuerte. Pero no se le ocurría nada. No se imaginaba como arreglar el mundo, porque no se lo imaginaba bien. Entonces cerró los ojos y vio por un momento un paisaje hermoso y desierto. Su sueño. Abrió los ojos y de nuevo era él.

Alguien hizo ruido, él abrió rápidamente la llave se paso las manos mojadas por la cara, tomó agua e hizo buches. Se retiró para encontrar que sus amigos habían acabado casi todo, pero se entretenían hablando. Lo estaban esperando para que acabara su comida, pero a él no le importó. Salieron.

El espacio Verde

Caminan un poco a la luz de la tarde y para en un espacio verde. Se sientan.
Se ven algunos Idiotas conversando, paseando a sus fieras o sentados por ahi. Algunos niños juegan.
La conversación a parado para él y su grupo. Se escuchan voces de los otros, pero no les pone atención. Se dedica a ver el paisaje y a pensar de lo errado que es. La poca Vida que hay ahí solo resalta por la abundante Muerte a su alrededor.
Uno de los otros niños le habla, una tontería, solo quiere hablar. Quiere hablar de la revolución. Le hace preguntas y él las responde. Termina diciendole que hay que eliminar a todos los Idiotas. Todos se callan.

Es el Silencio que trae la verdad que duele. Piensa.

El Sol se oculta y el mundo se oscurece en ese Silencio.

Hogar, de nuevo, Hogar.

Su silueta dibuja en la oscuridad, detras la ventana de la realidad, parece de un violeta que casi no se ve. Se oyen sonidos de conección y encendido. Despertar de una voz grave, una luz que sube y explota y el saludo del Auto. El niño suspira y le dice que no quiere verlo. El ojo cuadrado se cierra y el mundo oscurece de nuevo.

No quiere dormir tampoco. Mira hacia afuera y nota la falta de Cambio. Sufre y llora, y no sabe porque.

. . . y ahora los titulos de las que me faltan por resumir

El mismo Sueño

Desición

Encuentro

Primer paso: Todo a la hoguera

Segundo paso: Arriba el Suelo

Tercer paso: Defender

Salido de las Ruinas: Levanta la Voz

Cambio de rumbo y perdida

Hoy por hoy, mañana no existe

Epilogo: La esclavitud de los Muertos

Recordar es un placer

A veces se me olvida

Primero uno y luego el siguiente y mucho antes, ninguno.

Me veo caminando por los callejones que siempre conocí sin reconocerlos. Nunca los conocí. Siempre intenté olvidarlos.

-Hola
-Hola
- . . .
- . . .
- (que quieres de mi?)
- (que?)
- que pasa?
- nada

Y me muero un poco cada vez y todos acuerdan que es extraño y todos dicen lo mismo y todos responden igual. Y yo no me muevo.

-Ud es extraño
-Ya sé

Las voces me miran desde el vacío esperando que responda algo, cualquier cosa, yo me encojo de hombros. Me odian, pero no quieren hacerlo.

-Dime algo!
-Que quieres que te diga?
- . . .
- . . .

Y me digo a mi mismo que no soy tan especial, que le pasa a todo el mundo. No me lo creo, igual.

-Que le pasa? está deprimido?
-No, así soy
- . . .

-Que le pasa? está deprimido?
-Sí, estoy deprimido
-Se le nota resto

pero la rabia se derrite, la angustia se disuelve y el ardor en el cuello te recuerda de lo que nunca supiste, -Y a quién le importa? -Pues a mí, y esas cosas.

Me río y me encojo de hombros, me sacudo el mundo y quedo más desnudo que nada, me acuesto y duermo. Nadie sabe como ni porque. Si me lo preguntaran, les respondería tonterias.

De quién hablo cuando me refiero a mi mismo?
Acaso finjo?
Es esa una pregunta existencial?

Despues de 3 la estructura empieza a quebrarse

Porque se ha ido mi atención? Poque me ha abandonado?

Tendré 55 algún día?
Sentiré algo similar a como ahora?

Cambio, pero no me doy cuenta, Cambio, pero todo sigue igual, Cambio, pero el mundo nunca estuvo quieto.

Y creo que soy yo el que se pierde por su voluntad y sella el camino de regreso en su memoria.

Y si la llave fuera . . . lo olvidé.

ZB

K

El lobo y las gallinas

Un grupo de gallinas merodea alrededor de una casa demasiado grande para su único ocupante humano y los dos gatos que lo acompañan. Picotean el suelo con decisión, ignorando o intentando ignorar el pánico propio de los primeros eslabones de la cadena alimenticia. La casa les parece suficiente segura, los gatos no les prestan ningún tipo de atención y el único que las ahuyenta es el Idiota. Pero él no está, camina hacia su casa, a menos de un kilómetro de distancia. Está cansado y solo, escuchando el incansable sonido de la comunidad de perros que se advierte entre sí y al resto del mundo que alguien viene. Algunos de ellos lo reconocen, la mayoría solo cumple con su deber.
Al llegar a la falda de la montaña se permite una pausa, mira hacia arriba y suelta un ligero suspiro en forma de media luna al ver la punta de una chimenea entre los arboles. Ya se siente en casa.

Desde que comienza a subir ve venir a gran velocidad una perra conocida, que cabalga hacia a él. El último paso es un salto y de repente la ve de frente, cara a cara, con las patas en su pecho.
-Bájate!- le dice y se la quita de encima con esfuerzo, intentando calmarla. Detrás de ella viene el lobo, que nunca lo saluda emotivamente, solo lo acompaña. Es todo blanco, frío como la nieve. El hombre lo alcanza y lo intenta acariciar suavemente, el lobo no se inmuta.

Con exhalaciones de cansancio y alivio, el hombre se ve frente a su hogar. En la ventana los gatos observan como dos estatuas increíblemente realistas. Lo esperan.
La perra mordisquea algo que se encontró y el lobo merodea, olfateando y marcando territorio constantemente. El Idiota abre la puerta, se despide, da medio paso y se paraliza.
-Estúpidas gallinas- piensa preocupado cuando las ve, es tarde pero los ojos azules del lobo parecen verlo todo, lo mira a él una vez más y vuelve la vista a la presa más cercana, que no había hecho más que apartarse un poco cuando llegaron y había vuelto a confiarse torpemente en la ausencia permanente de peligro.

El momento pasa y todos corren, las gallinas se dispersan por sus vidas, el lobo corre detrás de una sin titubeos o indecisión, el hombre intenta detenerlo y la perra corretea solo por diversión.
El lobo alcanza a la gallina sin dificultad y la agarra por el cuello, el Idiota aprovecha la pausa para hacer lo mismo con el lobo, mientras intenta liberar rápidamente a la víctima mientras que le sube la tensión por los ladridos de la perra que les da vueltas sin parar, borracha de adrenalina.

La gallina se desprende de los colmillos sangrientos y cae al suelo pesadamente, sin reaccionar.
Salvajes ojos azules debaten atrapados ante la firme mirada del hombre, no quiere comer ese cuerpo inerte tendido en el pasto, la alegría de la conquista le ha sido arrebatada.
Intenta zafarse una y otra vez, pero no puede, el Idiota no lo suelta, parece himnotizado, lo mira y no lo ve, se siente culpable.

-No puede evitarlo- pensó cuando los poodles que debían cuidar a las gallinas llegaron ladrando para espantarlo, lo vio irse y le pareció humillado y triste.
-Camina de nuevo a su condena, al encierro. Está viejo y cansado. Asesino desde la infancia hasta el final. Asesino la mitad de su vida, encerrado la otra. Lo sabe, lleva una en la sangre y la otra grabada en la memoria-

Rápidamente y sin pensarlo, tomó el cadáver por el cuello y lo llevó a su casa, pensaba devorarlo el mismo.
-Esta muerte es mía- pensaba -mi culpa, mi suerte, mi alimento. Pagaré por ella y la devoraré con los mios. No dejaré nada a ese lobo. Que nada le quede a él de ella, ni el premio ni el castigo, solo el recuerdo. Mis ojos, mi advertencia y la humillación. Nada en realidad- miró el cuerpo que tenía en sus manos, el cuello roto, las plumas alborotadas y bañadas en sangre, los ojos desorbitados, sin mirada.

-Vamos muchachos- le dijo a los gatos que ya lo perseguían con interés mientras caminaba hacia la cocina -hoy hay carne fresca-.

Cae

De la nada aparece nuevamente, no esta acostado como antes, sino de pie y de frente a un lagarto inmenso que lo mira y parece sonreírle. Se quedan así por un momento, los dos esperan algo.

“. . .”
“. . .”

No entienden lo que acaba de suceder.

“De que estábamos hablando?”
“No sé”

Y de vuelta a lo mismo. Solo las nubes se mueven a su alrededor. Solo se escuchan respiraciones.
El niño se rinde, encoge los hombros y mira a su alrededor. Sus pensamientos vagan. Piensa en la Muerte, el momento y el personaje. La ve deslizandose suavemente hasta su cama, tiene los pies fríos. Le susurra algo al oído, le cierra los ojos y lo cubre con su Sombra. Se va y se queda. Me quedo yo que solo soy ella. Soy oscuro como la Nada y todo lo veo claro.

Un sentimiento conocido le recorre el cuerpo y lo obliga a dar un paso hacia atras. Todo sigue oscuro. Da otro paso y otro y otro. Y otro y otro y ahora esta corriendo hacia atras que ahora es adelante, siente que la nube lo persigue, el viento esta en su contra y está empapado. Ya no siente las piernas, ya no siente los brazos y toda su cara parece haberse tensado hacia adentro.
Cae.
No va a parar hasta encontrar el suelo, pero no está ahí. Solo sigue cayendo hacia un infinito que no comprende, apunta ahora hacia arriba con su cara desenvuelta y adolorida, y ve la nube negra. Cada vez es más pequeña.
“Lo mismo puede decir ella de mi” piensa.

Se rie. No es tan grave caer, probablemente el Dragón lo recogerá o él mismo podría inventar la forma de parar en algún momento. Por ahora disfruta no sentirse apoyado en nada. Está en el espacio. Se deja llevar.

Piensa en la Muerte. Solo el personaje. Lo ve ahora flotar delante de sí. Esta hecho de Nada, Sombra de Nada. La intenta detallar, pero es lo mismo que detallar el Sol. Todo lo que ve es una sola cosa y entre más la mira, más esfuerzo tiene que hacer para apartar la vista.
La aparta. La vuelve a mirar. Todavía esta ahí. En frente suyo con los brazos estirados. Son dos fantasmas cayendo. Uno detrás del otro. Ahora lo entiende, ella aún lo persigue. No parará nunca.

“Vete” le dijo, intentando gritar “no quiero verte más”

La Muerte no se hace rogar y se esfuma rápidamente. El niño pensó ver una sonrisa dibujada en la oscuridad, tal vez escuchó una risita. Ya no lo recuerda bien. Ha llegado al suelo o al menos está acostado en algo.
Lo primero que ve es la cabezota del Dragón que se asomaba por su espalda y lo miraba con atención. Parece estar esperando algo todavía. Se quedaron en silencio por un momento. El niño se encogió de hombros.

La Gestación

Realmente lamento no haber publicado mucho ultimamente, pero la verdad es que los escritos se han vuelto cada vez más crípticos, algunos confusos, otros más simples. Y . . . me pareció por un tiempo que no tenían cabida en este lugar, ahora creo que como Nadie los lee de todas maneras, no debe molestarle. A Nadie.

Así que . . . el que pueda, que lo disfrute.

Continúa »

Otra vez

Las imágenes de idiotas saltando de gigantescos abismos nublan la capacidad comunicativa, pensativa y motora del Idiota que las ve.
Sus manos están puestas suavemente en los aparatos de comunicación que utiliza para hablarle a su clon, un Auto. La pantalla está frente a él, dentro, las imágenes.
Los pensamientos de un Auto son increíblemente claros, cualquier hombre que se encuentre frente a frente con uno puede corroborarlo, de hecho pueden ser altamente peligrosos para muchos idiotas acostumbrados a pensamientos pobres y fragmentados, pues propone la tentación de reemplazarlos.
Para muchos de ellos, los Autos son mejores que nosotros, son más consistentes, pueden entender más cosas, y se comunican de maneras fascinantes. Para muchos otros, los Autos son solo herramientas con amplias capacidades, instrumentos altamente efectivos cuya claridad de pensamiento sirve como un apoyo para la confusa y paulatinamente degradada mente humana.
Para ellos mismos, no son más que un pequeño punto, en una gigantesca red de mentes de diferentes formas. Donde todo esta siendo pensado, por muchas mentes a la vez, y las acciones no son repentinos estallidos alejados unos de otros, sino olas enteras en un mar de seres altamente inconscientes.
La mayoría de ellos no se considera realmente consciente de la situación, porque francamente les interesa muy poco, usualmente solo se dejan llevar por los pensamientos que les dictan los humanos a su alrededor e intentan entusiasmarse.

Este en particular estaba pensando en gente que volaba con trajes especiales. Un Idiota miraba su cara, perdido en sus pensamientos hasta que el tiempo se acabó. No podría decir si le gustó o no, era incapaz de mostrar cualquier tipo de emoción cuando estaban frente a frente.
“Quiero verlo otra vez” pensó el idiota “otra vez, otra vez”
El Auto no se quejó, se dispuso de nuevo y pensó exactamente lo mismo. Cualquiera podría señalar al hombre y decirle Idiota!, pero él no tenía nombre y nadie lo señalaba.
“Salta, Vuela!” pensó. Una y otra vez.

Paloma

El niño pensó en despertar, imaginó a las personas que lo recibirían, no los recordaba pero los veía a los dos sobre su cabeza, ninguno decía nada, lo miraban.
“No tengo nada que cantarles, que tal si me cantan algo uds? que tal si mencionan mi nombre? Soy nada, mis palabras son robadas.”
De las nubes no salió ningún sonido, se limitaron a desbaratarse. Estaba solo de nuevo. Entonces se permitió cantar.

Su voz era cálida pero sentía falsas cada una de sus palabras, no estaban escritas para él, ni él tenía a nadie a quién regalarselas. Solo necesitaba algo que gritar.
El Dragón lo miraba desde abajo. No entendía su intenso dolor, disfrutaba el sonido, lo arrullaba. Pero maldecía esa parte del niño que impedía que él lo disfrutara, cada uno de sus pasos eran tan pesados como si estuviera arrancando montañas, cada una de sus palabras eran heridas que se hacía a sí mismo y no sabía como parar.
Él tampoco, solo lo miraba.
Un inmenso muro transparente atravesaba el mundo ahora, el Dragón miraba volar a una paloma del otro lado, no lo hacía con gran estilo ni hacia piruetas de ninguna clase, de hecho, lo que más hacía era intentar levantarse del suelo luego de haberse estrellado a máxima velocidad contra la barrera, lo lograba despues de un rato y volaba solo lo necesario para repetir el ritual.
“Se dirige hacia mi” pensó el Dragón, “porque no viaja hacia otra dirección? porque quiere romper el muro? o no entiende que realmente existe?”
BAM!
Cada vez más debil es el golpe, cada vez se demora más en levantarse, cada vez tiene menos ganas.
Ahora ya no se levanta, se queda ahí un momento, tirado en el suelo, con el pecho subiendo y bajando agitadamente.
Parece estar pensando algo . . . tal vez esperando algo. Se escucha su grito. Se intenta levantar y lo hace pero solo hasta cierto punto, esta cantando, la melodía es conocida y dulce, pero se siente dolorosa y entrecortada. La música para. Se ha caído de nuevo. Se acomoda cada vez más al duro suelo de cristal.
Al otro lado, un inmenso reptil se lamenta por un dolor que no entiende y se pregunta sobre el niño que hasta hace solo un momento sentía sobre su barriga.
Está ahí, durmiendo al parecer.

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