Es un vicio repetirse como me repito,
tomarse como me tomo,
pensarse como me pienso.

Si, es un vicio. Es un vicio con toda.
Algo que no te ayuda, pero te calma.
No soluciona el problema,
te da otros ojos.

Pero el hombre inventó el vicio,
o se topó con él,
en plantas o nectares,
repitiendo y repitiendo.

Así me repito yo,
porque hay una lección en el vicio.
Porque todo habla,
todo puede ser escuchado.

Un vicio es un aliado y una debilidad,
te susurra lo que quieres,
te lo muestra en la niebla.

No viene de afuera,
el estimulo es catártico,
el deseo que asciende a la superficie . . .

Ese deseo. Ese deseo. Ese deseo!
Aún recuerdo cuando no lo entendía
Puede llevarte al final del mundo.
Puede enseñarte quien eres o puede matarte.

Se trata de probar el canto de las sirenas.
¿Cuantas veces antes de seguirlo?
¿Que profundidad tiene el abismo al que me llama?