Porque será que no paro de verme a mi mismo reflejado en las caras de los demás?

Mirando alrededor veo lo que sé y lo que existe. Solo mirando cada cosa entiendo más allá de su forma y color, masa y volumen, su trascendencia, porque está aquí y no en una caja sucia y roída, porque está aquí y no en una moto subiendo y bajando, porque está aquí y no debajo del televisor de una familia extraña. Incluso porque estoy aquí y no en un avión o un apartamento. Y la palabra aquí me enmarca algo más que el espacio en el que estoy, enmarca un tiempo y un espacio en el que no estoy en este momento pero . . . estoy frecuentemente. Enmarca el camino que he trazado tras de mí.

Y estoy aquí, indudablemente. No puedo evitarlo.
Al igual que todas estás cosas que me rodean. Todo esto que he hecho con la ayuda de la humanidad entera (yo casi no he hecho nada). Todo lo que se levanta ante mí, totalmente humano y aún así totalmente inorgánico. Todo lo que yo y la gente que ha pasado por aquí han puesto. Los animales también dejan su marca, pero las plantas . . . digamos que realmente casi no hay plantas en mi casa (adentro) y todas enjauladas.

De todo lo que veo, lo que me parece más real es lo que uso de alguna manera, el resto esta puesto, solo lo veo cuando presto atención o cuando arreglan mi casa y me toca ubicar todo de nuevo.
Pero todo está ahí porque nosotros construímos todo encima de lo que ya está. Elegimos lo mejor decimos “esto es!” y nos avalanzamos todos, como uno, inquebrantable, y cumplimos con la misión. Si no basta con una vida de un visionario es que hay que esperar algunos años, siglos o milenios (a menos que no sea un visionario y lo que sueñe sea, de hecho, imposible).

Hemos construído un mundo entero roca sobre roca, varillas de metal en la tierra, cemento en las varillas, asfalto, ideas sobre ideas, proyectos sobre hipotesis, megaproyectos por caprichos, vidas tras vidas, mentes sobre mentes, tierra sobre cuerpos.

Es esta forma de vida en la que creo. La que me parece que promete una buena mecanica de cambio, del cambio que yo podría llegar a hacer (si quisiera . . . eventualmente) o cualquiera como yo.
La gente de todo el mundo tiene una casa mas o menos parecida a la mía, creo yo, cuartos, baño, sala, cocina hasta comedor. Con agua, luz y acceso a la red de trafico de bits (con un ratio regular de bits/s). En general creo que todos vivimos muy parecido . . . hay grifos en todas partes!

Pienso que esta forma en la que vivo, en que el agua o la tierra sean de facil acceso, en que siempre se construye más sobre lo anterior, siempre se ve a la humanidad crecer . . . todo parece ser tan facil . . . todo está de alguna forma a la mano . . . en la ciudad no hay nada de comer que crezca, todo llega de afuera, solo se podria comer perro . . . y aun así . . . crece, crece.

Y no sé, me dan ganas de sugerir con gritos alarmantes que no vale la pena expandirse más, sino explorar un poco lo que tenemos alrededor y hablar con los animales . . . y las plantas y todo y tal vez darles espacios. Sería fantástico si lograramos aumentar el número de animales alrededor de la ciudad, jajaja, el desorden que crearían es del tipo de cosas que uno tendría que saber, y que la ciudad, por favor, fuera entre los arboles, o al menos sin pavimentar (aunque si son necesarios muchos mas arboles). Tendría que ser mucho más pequeño ya lo sé, pero . . . esa es la idea.

Siento algo raro en el ambiente, como un olor sutil que me perturba, como cuando le ponen piña a una hamburguesa, aunque más oscuro, como si ademas tuviera alergia mortal a la carne. Algo obvio que me mira a la cara, pero que solo lo entiendo derepente . . . creo que estamos destinados a matarnos, de una forma u otra, por este lugar, como una reacción en cadena que se comenzó hace siglos cuando el planeta permitió que anidaramos en tan diferentes partes y crecieramos tanto. Luego la colonización desencadenaría todo mucho más rápido, pero en todo caso, ya no importa, estamos fuera de control y no hay nadie a quien acurrir. Si tan solo existiera el chapulin colorado. Sería algo.

Comencé esto pensando que iba a decir que lo que está a nuestro alrededor y la forma en la que crecemos es nuestra religión, algo que realmente deberíamos revalorar, pero ahora creo que es más una cuestión de hacer las cosas bien, cumplir los deseos que nos llamen, apretar muy bien los dientes y esperar un poco, como pensando que el avión se va a estrellar. Inevitable calamidad. Veamos que pasa.