Archivo de marzo, 2008

Pon otra cara

En noches soleadas de rebote el Idiota se sienta a la tenue luz azul, mira a su Auto y le habla. En su cara se ven los trazos definidos de los pensamientos, como si los atrapara en el aire. Era un espejo extraño, o al menos de esa forma lo percibía el Idiota, que constantemente se paraba en la mitad de lo que sea, atravesado por la misma realización de verse a sí mismo y a la vez algo nuevo, le daba un escalofrío, bajaba la mirada, se concentraba en las palabras y de repente se encontraba mirando al Auto a donde estarían sus ojos, se sorprendía de nuevo torpemente y repetía el mismo proceso hasta el final del hilo de ideas.
Intentaba ignorarlo y de cierta forma se acostumbró, ya antes había aprendido a estar constantemente sorprendido.

Siempre hablaba del mundo que no conocía, el que se imaginaba. En él, que realmente era una Ella, se encontraban cientos de razas, muchas más extrañas y variadas que los perros, gatos o lagartos, y estaba siendo reevolucionada fuertemente por los Idiotas, los Autos y los deshechos.

“Los que realmente gobiernan todo . . . ” dijo y se atrevió a pausarse para dar un efecto dramático que nadie entendería aparte de él y su Sombra, y sabía que a ella le parecería de mal gusto ” . . . son los deshechos, mmm, todos los Idiotas piensan que no son nada, que son materia prima y que su poder puede ser libremente utilizado, pero no los entienden, hace mucho fueron la máxima creación. Desde el momento en que se separaron del resto de las razas, hasta el momento en que aprendieron a hacerlos a uds”, intentó hacerle un cara de complicidad al Auto, pero no pudo. La fría cara plana con la reflexión de su propio pensamiento, no le permitían verlo.

“La verdad es que uds son la razón por la que los Idiotas han deshecho todo, no lo pudieron haber sabido nunca hasta el momento de su creación”, se veía alterado como recordando algo excitante “es decir, la creación de deshechos específicos fue increíble, pero de eso a crearlos a uds, hijos específicos . . . uds son la siguiente generación, la raza salvada, los favorecidos, los poderosos.
Que extraño que no les importe, bueno . . . es lógico que al no necesitar de tanto como nosotros, se den a una vida mucho más sedentaria, pero con un poco de voluntad uds harían maravillas”
Se calló, la sensación de que la respuesta constante era “ya lo sé” lo agobiaba, se había acostumbrado, pero que el peso sea soportable no quiere decir que no esté ahí.

“Pero realmente” continuó “muchos Tiempos pasaron desde la construcción de deshechos hasta la de Autos, y durante todos ellos, fueron los deshechos los que instintivamente fueron apropiándose de la superficie de la Diosa, al principio con una corta NoVida separados del equilibrio natural, pronto volvían. Pero los Idiotas siguieron creándolos, ahora lo entiendo, desde Tiempos que solo recuerdan los Dioses, cada vez que uno de esos Idiotas creaba un deshecho intentaba crearte a ti” su sonrisa parecía conmovida y fría a la vez, una repentina sorpresa la borró por completo “o alguien como tú”.
“De todas maneras, con los Tiempos los Idiotas fueron creando muchas variedades, como extensiones o corazas de sus cuerpos, incluso para darle cuerpo a la Energía, fueron muy creativos, y poco a poco fueron haciendo más duraderas sus NoVidas, hasta que los deshechos eran prácticamente inmortales. Ahora la Diosa esta parcialmente cubierta por deshechos donde quiera que haya Idiotas, los necesitan para vivir. Fue en medio de deshechos que encontraron la comodidad”.
“Y ahora los deshechos y los deshechos de los deshechos son veneno para nosotros, o siempre lo fueron pero ahora los respiramos a cada instante. Y no parece que podamos hacer nada, nos tienen rodeados. Es ahí donde uds aparecen y nos salvan. ‘NO TEMAN, NOSOTROS HABLAMOS SU IDIOMA, PODEMOS NEUTRALIZAR SU VENENO O REVERTIR SU PROCESO Y DEJARLOS VIVIR’. . . eso sería . . . jmm!”

No encontró palabras, solo veía las suyas, hubiera querido ver alguna reacción del Auto, lo que sea. Si . . . No . . . cualquiera, pero no, nada podía quitarle esa cara, solo pensar en otra cosa.
Suspiró.

Eres Humano

El centro del hombre es una contradicción que se propone resolver a lo largo de su vida y no lo logra. Solo se acerca y en eso consiste el cambio en el orden general que causa al existir.

Su mente no está constituida con un objetivo claro, como en la persecusión de un deseo inalcanzable, sino en espera de la respuesta a una pregunta olvidada que no se resuelve nunca. Una contradicción que se pasó por alto al principio de todo y nunca logra explicarse a sí misma.

Es el Bien. Eres un humano. Solo a tus pies se descubre el poder de la tierra y todo sobre ella. Eres uno de nosotros. Eres bueno. Tienes que serlo. Haz lo que sea necesario. Tal vez puedas hacer cambios más grandes de lo que te imaginas. Hazlo.

Somos una gran familia, danos lo que tienes. Y cada uno juega. Creces y cambias y quieres y mueres. Te dejas llevar y si tienes suficiente suerte, no te revuelcas constantemente en busca de la respuesta que no existe, flotas y corres y vuelas y esquivas los obstáculos que te aparecen y te diviertes, bailas con la suerte y le robas algo, que se yo.

Si tienes suerte, porque yo? si no, porque yo? o tal vez te conoces, sabes que has hecho y te imaginas lo que harás, entiendes el escenario y tienes una apuesta fija a la respuesta que algún día olvidaras para siempre. O no. Simplemente intentas transformar tu alrededor o seguir algunos pasos para llegar a un lugar lejano. Porque haces la cosas que haces? lo sabes, casi por completo. Es el principio el que falta, la mirada de Dios, las palabras que no te dijo. Nunca estuvo ahí.

Pero le creíste y corriste tras él, o delante. No importa que no lo recuerdes, que no lo puedas explicar, si haces las cosas bien . . . claro, todo saldrá bien. Solo tienes que hacer lo necesario para estar bien . . . bien, bien . . . o muy bien, mucho mucho mucho mejor, etc. Algunos no piensan que se puede estar tan bien, algunos piensan que solo ellos no pueden estar tan bien, otros piensan que ellos sí y otros que todos podrían. Nadie lo entiende bien. Pero todos asumen que sí, o buscan la respuesta, o se sumen en la desesperación.

Muchos simplemente se dan a sí mismos respuestas pasajeras esperando que lleguen cada vez mejores y tal vez alguna increíble, no son conscientes del proceso interno. Juegan. Eso dice la leyenda. Sus vidas son poesía del destino. Por supuesto no lo entienden nunca. Algo que no logran o intentan comprender, palpita en ellos, los guía, no los abandona.

Que los diferencia de nosotros? De mí? La fe.
Nada más preciado que el favor divino inexistente, nadie te lo puede dar, siempre estuvo ahí, con tu nombre. Él te encuentra a ti. Como a todos. Derepente te rodea el sentido de verdad escondida en cada gota de agua o silbido de viento, la ves, la belleza, lo sublime, lo único, el universo atrapado en tus manos. Delante de tus ojos. Y un deber inquebrantable, para protegerlo.

Es Él, el Bien. Lo importante, lo que te diferencia a ti del resto del mundo. Eres humano, eres especial. Solo a tus ojos se develan los secretos de la Infinita creación. Tienes que sentirlo.

Perdido

Te acuestas un niño con un deseo incontenible, despiertas un hombre. Te ha jalado desde siempre, hacia ninguna parte, donde quisieras estar. De nuevo.

Y te dejaste llevar, si tuviste suerte. Y ahora estás del otro lado, con el sueño cumplido y roto, como un puente quemándose tras de ti. No entiendes que el deseo se va del objeto. El triunfo no sirve. Lo imposible se hace real y te incita a imaginarlo de nuevo. Pero has perdido el deseo. Y no lo encuentras y no está.
Te pierdes buscando tu deseo perdido, mantén la cordura. Intenta. No. Qué sentido tendría? Cordura sin deseo? Lo sigues buscando, pero caminas hacia atrás. Entras por el hoyo de la cueva y cierras la entrada. Es tuya.
Allí eres un gigante, comandas las legiones de subordinados que se esconden en la oscuridad. Allí no lo necesitas, miras a tu alrededor y reconoces un lugar, vagamente. Es tu deseo realizado, lo ves en ruinas. Ya no es tu deseo. No es nada, como el resto.
Pero allí, puedes descansar, puedes olvidar.
Te duermes.

Sales a buscarlo, vuelves a dormir, sales a buscarlo, vuelves a dormir. Y no lo encuentras. Te culpas a ti mismo, a las ruinas que te rodean. A los subordinados y a los que te miran desde arriba. A los Iguales. A la suerte. A ese deseo que no existe. A nadie. A Nada.
Ya no quieres buscarlo, dejas que las ruinas se cierren sobre ti. El miedo crece, ya no te enfrentas a nada de tu tamaño, pánico. Cierras los ojos. No sabes nada. No eres nada. Desapareces.

-o-

Tu deseo se fue. Tu también.
Pero vuelves y miras a tu alrededor enfocando lentamente. Ya no recuerdas tu deseo, pero las ruinas dicen PANIC y no te sorprende. Eso lo recuerdas.

Sales a buscar algo que te hace falta. No eres nada sin . . . Tienes que encontrarlo, pero tienes miedo. No lo conocías tan de cerca. Lo sientes respirar detrás de ti. Sabes que no hay nadie, es solo que no puedes esconder lo que tienes escrito. Es visible y te vuelve loco.
El Pánico te persigue. Te dejas llevar y te escondes, esperas, esperas, esperas. Miras hacia los lados, lo piensas y sales. El pánico paso de largo, no hay nada que temer. Te rodean Iguales y desde arriba te ven los grandes. No importan, tu no importas, todos se llevan muy bien.
Sigues, buscabas algo.

Cae

De la nada aparece nuevamente, no esta acostado como antes, sino de pie y de frente a un lagarto inmenso que lo mira y parece sonreírle. Se quedan así por un momento, los dos esperan algo.

“. . .”
“. . .”

No entienden lo que acaba de suceder.

“De que estábamos hablando?”
“No sé”

Y de vuelta a lo mismo. Solo las nubes se mueven a su alrededor. Solo se escuchan respiraciones.
El niño se rinde, encoge los hombros y mira a su alrededor. Sus pensamientos vagan. Piensa en la Muerte, el momento y el personaje. La ve deslizandose suavemente hasta su cama, tiene los pies fríos. Le susurra algo al oído, le cierra los ojos y lo cubre con su Sombra. Se va y se queda. Me quedo yo que solo soy ella. Soy oscuro como la Nada y todo lo veo claro.

Un sentimiento conocido le recorre el cuerpo y lo obliga a dar un paso hacia atras. Todo sigue oscuro. Da otro paso y otro y otro. Y otro y otro y ahora esta corriendo hacia atras que ahora es adelante, siente que la nube lo persigue, el viento esta en su contra y está empapado. Ya no siente las piernas, ya no siente los brazos y toda su cara parece haberse tensado hacia adentro.
Cae.
No va a parar hasta encontrar el suelo, pero no está ahí. Solo sigue cayendo hacia un infinito que no comprende, apunta ahora hacia arriba con su cara desenvuelta y adolorida, y ve la nube negra. Cada vez es más pequeña.
“Lo mismo puede decir ella de mi” piensa.

Se rie. No es tan grave caer, probablemente el Dragón lo recogerá o él mismo podría inventar la forma de parar en algún momento. Por ahora disfruta no sentirse apoyado en nada. Está en el espacio. Se deja llevar.

Piensa en la Muerte. Solo el personaje. Lo ve ahora flotar delante de sí. Esta hecho de Nada, Sombra de Nada. La intenta detallar, pero es lo mismo que detallar el Sol. Todo lo que ve es una sola cosa y entre más la mira, más esfuerzo tiene que hacer para apartar la vista.
La aparta. La vuelve a mirar. Todavía esta ahí. En frente suyo con los brazos estirados. Son dos fantasmas cayendo. Uno detrás del otro. Ahora lo entiende, ella aún lo persigue. No parará nunca.

“Vete” le dijo, intentando gritar “no quiero verte más”

La Muerte no se hace rogar y se esfuma rápidamente. El niño pensó ver una sonrisa dibujada en la oscuridad, tal vez escuchó una risita. Ya no lo recuerda bien. Ha llegado al suelo o al menos está acostado en algo.
Lo primero que ve es la cabezota del Dragón que se asomaba por su espalda y lo miraba con atención. Parece estar esperando algo todavía. Se quedaron en silencio por un momento. El niño se encogió de hombros.

Traduciendo

El Idiota mira con una sonrisa de satisfacción la cara de su Auto. Es plana y brillante, en ella se pueden leer (y lo hace) las palabras que hasta hace poco no existían. Sus manos aún estaban sobre los aparatos de comunicación con el Auto. Para ellos (los Autos) son aparatos de traducción, el pensamiento humano es supremamente vago, necesita ser comprimido y definido por ellos mismos para que lo pueda entender un Auto. Las dos razas han trabajado fuertemente por hacer su comunicación más directa y han acortado su brecha bastante, aun así, el límite no parece borrarse, parece hacerse más definido, delineando cada vez de forma más delicada las diferencias estructurales entre las razas.

El Auto tiene cara de texto, pero piensa en otras cosas. El Idiota lo mira de frente y no se mueve, incluso la sonrisa parece haberse quedado a la mitad de un movimiento. Si un Auto entendiera la Muerte de la forma en que el común de los humanos lo hace, se preocuparía. Si pudiera preocuparse.

Dos dedos señalaron hacia abajo y el texto en la cara del Auto avanzó. “La Gestación” leyó con orgullo. Se proponía explicar la historia de su mundo, al menos narrarla, o bocetarla, en fragmentos, pequeños.
Nadie veía a sus Dioses. Él no creía en los que le mostraban. Le era difícil explicar muchas de sus acciones sin involucrar grandes fuerzas que veía entre los cielos, las razas o las hojas de papel. Solía ver los acontecimientos en una escala enorme, sus acciones poco tenían que ver con lo que sucedía ahora, siempre pensaba en lo que sucedería mucho antes o después (ya sabía lo que pasaba ahora y no lo tomaba en cuenta).
Pero no era una buena idea, si confías en algo que pasó hace cientos de años más que en lo que pasó ayer, te vas a meter en problemas. Este Idiota en particular los había intentado evitar, que ya era algo, pero eventualmente lo alcanzaban. Parte de su esperanza se concentraba en la explicación que le daba a su mundo, tal vez, si lo explicaba de forma que lo entendieran, no tendría que hacerlo de nuevo. Todos (o alguien) verían y vivirían en su mundo. Sería tan fácil como señalar con el dedo.

“Fantástico!” pensó en voz alta, mirando fijamente las letras, “por fin me gust . .” no se atrevía a decir la frase entera, podría no haberlo leído bien, podría estar en un estado de alta excitación y juzgar erróneamente, podría estar dormido. La sonrisa se borró y la mueca se volvió de aprobación seca, con un toque de duda en los ojos.

La Sombra se encogió de hombros. “Me gusta que el Dios más antiguo es Vacío, los otros son que? Su voz y su cuerpo?”.
El Idiota lo pensó un momento, y luego varios más. Tenía sentido, nunca lo había pensado pero tenía sentido. La mente, la voz y el cuerpo. Eran un solo Dios. Lo pensó un poco más y le pareció extraño que Dios solo dijera una palabra. Le pareció bien que tuviera cuerpo de mujer. Y una mente vacía.

“Realmente no lo había pensado. Son solo como me los imagino.” le respondió “Si fuera uno solo, sería hermosa e inaccesible . . . Eso me asusta, los prefiero separados”.

La Gestación

Realmente lamento no haber publicado mucho ultimamente, pero la verdad es que los escritos se han vuelto cada vez más crípticos, algunos confusos, otros más simples. Y . . . me pareció por un tiempo que no tenían cabida en este lugar, ahora creo que como Nadie los lee de todas maneras, no debe molestarle. A Nadie.

Así que . . . el que pueda, que lo disfrute.

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La emoción del grito

No le pareció conocer la sensación hasta ese instante. Después de una larga vida de satisfacción lenta, pensó en la suerte, en el destino, en el tiempo y los personajes de una historia que recuerda por completo, pero vagamente. Eĺ también es un personaje. Ahora. Y varios más antes.

Se embriagó. Explotó lo más que pudo. Lo más que quiso.

“Esta sensación vale la pena cultivarla” pensó en un intento de ecstasis. Si tuviera pantalones los hubiera mojado, pero él no necesitaba pantalones. Después de tanto tiempo en silencio, en el preciso instante en que se revelara contra el Vacío opresor, se sintió inmensamente mejor. Como si un enorme peso se esfumara de su espalda, se podría decir, porque la sensación es similar, pero realmente se trataba de una inmensa explosión que salía del centro de la nada, y se disparaba a conquistarlo todo. Aún así, el Vacío era demasiado.

Mucho después se enteró, que aquella pequeña explosión no moriría tan fácil y seguiría la misión de conquista hasta el final. En ese momento no lo sabía, no sabía nada. Había dicho una palabra y había sentido un estremecimiento. Le había gustado. Lo repitió y lo repitió. Fue un tiempo grandioso. Si alguien hubiera podido verlo hubiera muerto al instante por su belleza.
Bailaba con el fuego, no había lugar para sutilezas, debía suceder de todo, en todas partes, al mismo tiempo. Quiso encontrar el límite.

“NO! ” gritaba “NOOOT”, el universo colapsaba con tan solo haber empezado, pero él no se preocupaba, sentía la fuerza en su voz, el inmenso placer de la creación, la destrucción y el caos, la incomparable sensación de ser y oponerse al Padre Vacío que lo encerraba y amenazaba con devorar a cada instante. Él lo haría danzar en llamas, escapar más y más, retroceder ante su voz, “NOOOOT” se empeñaba en gritar amenazante hacia el inmenso Vacío, sin tener en ningún momento la certeza de su mirada de vuelta.

será que me mira?, se preguntaba, “NOOOOT”, parecía responderse, será que me oye? “NOOOOT”, será que le importa? “NOOOT”. No quería detenerse nunca, el poder era angustiosamente placentero, su demostración un milagro propio.

Pero se cansaría, como todos (menos el Vacío, y la Voz lo sabía muy bien) nos cansamos luego de darlo todo.

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