Archivo de mayo, 2007

Tres Direcciones

En una montaña estaban tres humanos acostados.

Cuando el primero se levantó, miró hacia arriba y vió el cielo, miró a su alrededor y vió la montaña, miró hacia lo lejos y vió la ciudad. Se quedó mirándola y dijo Que va! yo me quedo aquí! y empezó a armar lo necesario.

Cuando el segundo se levantó, ya había pasado un rato y el proyecto del primero ya había progresado; miró hacia arriba y vió el cielo, miró a su alrededor y vió lo que estaba armando el otro, miró con más precisión y vió su intención. Se quedó mirándolo y dijo Que va! yo me voy de aquí! y empezó a equiparse con lo necesario para ir a la ciudad.

Cuando el tercero se levantó, ya había pasado aún más tiempo y los dos proyectos estaban casi listos; miró hacia arriba y vió el cielo, miró a su alrededor y vió los arreglos de los otros dos y sus obvias intenciones, los miró con más fuerza y dudó de sus propias intenciones. Se quedó mirándolos y dijo Adiós! y se fue caminando hacia la montaña.

Los otros dos que ya habían tomado su decisión y estaban casi listos para llevarla acabo, se vieron sorprendidos de repente por la tercera y dijeron casi en coro Espéreme!.

En ese momento, todos cambiaron de dirección.

Goddess:

Eres hermosa y lo siento, te he condenado a vivir sin sentido como yo, deberías encontrar tu propia forma de vivir, pero no lo harás, estarás conmigo y como yo. No lo sabrás, yo sí y lo siento.

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X. Nueva moneda

. . . este es el final . . . al menos del Comercio de Desechos . . .

 

Pocos notaron que la población estaba creciendo demasiado, a menos les importó. La gratitud se había disuelto casi por completo en el dolor y ya no había forma de separarlas. Fue esa la razón que condujo a los Buenos a considerar volver al resto, el sentido de su causa había muerto y era lógico que sintieran el vacío. Algunos eligieron volver, otros no y otros no eligieron. De todas formas el Pacto continuó. Ya era conciente de sí mismo y de que su sobrevivencia no estaba asegurada.
Ahora que el mundo tenía una sola moneda hecha en su mayoría de dolor, pero con algo de gratitud, los Buenos alteraron la forma de pago, pagando ellos con toda la gratitud posible y dejando el dolor para el resto. Sabían como hacerlo pues habían pagando con gratitud por siempre. Su reconocimiento se los permitía, pero al igual que antes con sus mercancías, al usarlo empezó a disolverse en la multitud, pronto el reconocimiento se dispersó y se convirtió en algo diferente, algo que se mueve, Poder.
La presión que ejercía el reconocimiento para aceptar el balance alterado que ofrecían los Buenos, se convirtió en la presión que cualquiera pudo hacerle a otro en un pago. Los Desechos ya no sugerían diferentes naturalezas (excepto el Desecho de amor), el Poder se volvió la forma de balancear el pago.

Pronto el mundo se cubrió de desechos, todos los olvidaron mientras los consumían. No los veían, solo se veían a sí mismos en sus pagos.
Los pagos ya no eran por los Desechos, eran por ellos.
El dolor y la gratitud que sentían, ahora, era por ellos.

 

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Animación Intuitiva

Este es el primer intento de manipular intuitivamente el movimiento . . .

Vida

Vida (o una forma de propagación)

IX. Luego del olvido

Te acuerdas del Comercio? jeje . . . creo que el final se acerca

 

Durante mucho tiempo gozaron los Buenos de su posición, bendecidos por la gratitud del mundo y gratificandolo ellos a su vez con sus Desechos que intentando imitar las formas del amor, lograban mostrar la belleza del orgullo. Eventualmente se olvidaron del motivo que los empujaba, pronto se olvidaron de la dirección y finalmente se olvidaron de su movimiento. Ya no querían devolver al mundo su antiguo esplendor, sabían que lo que ahora producían tambien eran Desechos, ligeramente mejores, diferentes. Se conformaron con el reconocimiento y la gratitud. Se convirtieron en los descendientes de una tradición muerta.
Mientras tanto la población crecía y el dolor seguía siendo la moneda principal. La gratitud se logró mantener al principio como una moneda muy codiciada, pero escasa, pues solo podía usarse agradeciendo y siendo agradecid por los Buenos, y ellos, eran muy pocos.
Pero poco a poco, los Buenos Desechos (como se les llegó a llamar) fueron siendo coleccionados, re-usados o acaparados y pronto hubieron suficientes para quitarle una pequeña parte del mercado al dolor . . . no pareció importarle. No pareció importarle en ningún momento mientras la gratitud se abría camino, era demasiado pequeña e iba terminar disolviendose lentamente. Así lo hizo.
Así que cuando los Buenos por fin despertaron de su trance, se vieron a sí mismos en el mundo de dolor que habían creado debajo suyo, lo entendieron y lo aceptaron, de hecho, conservaron su posición un poco más de tiempo usandolo. Ya no tenían nada que ofrecer más que sus Buenos Desechos y el reconocimiento que los hacía tales, y como ya comerciaban con sus Desechos, decidieron intentar con el reconocimiento.
El reconocimiento había pertenecido a los productos de los miembros originales del Pacto, quienes se enorgullecían por hacer los mejores, ahora le pertenecía tan solo por herencia a los Buenos Desechos que ellos hacían . . . pero nadie parecía notarlo. Parecía pertenecerles a ellos, a los Hacedores, a los Buenos Hacedores.
Por alguna razón, muchos olvidaron lo que diferenciaba a un buen producto de un Desecho, pero no lograron olvidarse de quién los hacía.

 

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