Escudos – El Soldador

Erase un cuerpo inerte. Un hombre muerto, una mirada apagada, un vacío.
Entre una pequeña multitud se entrego a la purificacion del fuego. Ahí estaba Igor, al igual que otros que alguna vez tuvieron el placer de conocer al Soldador en persona. Ese era su simbolo y realmente solo suyo.

El Soldador venía de lejos, un joven o incluso un niño, el menor de sus hermanos, sin esperanza de herencia, salió de su casa materna en rumbo a la ciudad, escogio el trabajo como metodo infalible y armó sus casa con sus brazos, levantando la luz más brillante. Una y otra vez. Armando bajo la Tierra, las estructuras que sostienen la vida de la ciudad. Uniendolo todo con una energía demasiado pura para mirarla directamente.

Su emblema consistía en el brazo grueso de un hombre que sostiene una gran luz, frente a su mascara de protección. Con un solo ojo, cuadrado y negro. Se suponia que el Soldador soldaba algo, pero estaba solo con la luz, de modo que a veces, a Igor le daba la impresión que estaban conversando.

Sus hijos cargaban una version diferente de su emblema. Debido a la casa de su madre, cuyo emblema era la Casa Grande, nunca tuvieron del todo claro del todo su imagen familiar. Al principio, era un Soldador frente a una Casa Grande, poco tiempo despues, el Soldador estaba en la puerta principal, como saliendo o entrando, lo que eventualmente llevo a que el emblema de la Casa Grande lo absorbiera y su figura se moviera entre las ventanas y el patio, indescisa de su lugar. Frecuentemente en sus viajes y otras ausencias prolongadas, el hombre desaparecia por completo del emblema, hasta que volviera y reapareciera en alguno de los cuartos. Parecia cambiar un bombillo o algo sencillo, pero cuando se iba, la luz desaparecia de la imagen.

Su hijo siguio usando la Casa Grande y aunque no se ve el Soldador, todas las luces estan prendidas. Su hija en cambio, uso un pendiente del Soldador cuando lo entrego a las llamas, en medio de sus propios rios, pero unicamente como recuerdo, pues ya habia transformado el emblema para si, quitando tan solo la mascara.
Su imagen es un brazo que alza la Luz en alto.

-He aquí lo que queda del el- penso Igor al ver las grises cenizas que se disponian a ser enterradas en su lugar -he aqui su lugar y su nombre, para que no se disperse en el Vacio infinito. Construyo toda su vida y mantuvo unido todo lo que pudo. Trajo Luz.

Igor miro como la tierra se unia con la Tierra y todo acabo rapidamente, porque en realidad ya habia acabado antes. Las ceremonias y ritos lo ponian nervioso, lo alargaban todo. La dama de la Luz caminaba junto a el, soltandolo todo hacia afuera como siempre, rios de lucidez.

-Tanta historia, tanta luz y a la final para mi, no sirve mas que para ponerle la sonrisa a un gato- pensaba ya un rato despues, mientras intentaba cerrar los ojos y enroscarse calidamente.

Escudos – La Sonrisa

Erase una vez, el joven Igor parado en un balcón, llevaba el torso descubierto y se apoyaba con una mano en la baranda mientras que con la otra balanceaba un porro de lado a lado mientras que su mirada se iba entre las nubes, el horizonte y la distancia. Le hablaba con suaves murmullos y besos que encendían y apagaban. Se hablaba a sí mismo y le hablaba al mundo. No a la mujer en el cuarto, cuando se ponia así era imposible hablar.

-No- se repetía -no- solo eso -no-.

No podían hablar ahora, ninguno pensaba bien. Ella tenía cosas que hacer y compromisos que llevar a cabo mientras que él, se posaba en el balcón a mirar hacia afuera y hacia adentro. Balanceando el humo como si fuera nada, como si la nada lo guiara.

Ahí en la cama, se veía claramente su emblema, el emblema de su familia, el emblema que lo marcaba como un nombre marca a un salvaje cualquiera. Era la sonrisa de un gato que desparecía en la noche.

O quería serlo. Ya no se veía como antes, la silueta volvía a estar vacía, como hacía mucho tiempo atras. Cuando el emblema le hacía honor al nombre original de su familia, Noche. En ese tiempo, la imagen consistía en las ramas de un arbol seco, cruzando un campo estrellado, con la luna llena en la esquina superior derecha.

Luego de eso pasó por diferentes ancestros que lo transformaron, primero en la “Noche Oscura” sin luna, luego en el “Gato Pardo”, “Gato Negro”, el “Gato Invisible” y ahora, Igor heredaba la “Sonrisa del Gato”, aunque desde el Gato Invisible no se veía con claridad el Gato. Muchos en la familia o conocidos lo nombraban como la Sonrisa, y algunos otros se reían al comparar la sonrisa con el rostro cubierto de un hombre enmascarado y le decían, el Nija o el RobaBancos.

Pero Igor miraba la sombra al rostro y no veía la sonrisa. Los gritos resonaban, afuera y adentro, el mundo necesitaba seguir adelante como siempre lo había hecho y el necesitaba despertar, pero no podía alejar su mirada. Veía la Noche, el nombre que aun portaba en alguna parte y una Sombra que subía por un arbol, con la intención de ver cada vez más lejos, pero la Noche es oscura y el arbol esta seco. La Sombra, se dijo a sí mismo y aspiró de nuevo el humo.

La Sombra que Trepa.

Corrientes de Humo

En la más lejano rincón inexistente  de un paisaje completamente blanco, neblinoso y desprovisto de horizonte, un niño y un Dragón jugaban a hacer nubes. Respirar, le llamaba el Dragón, pero para el niño claramente era hacer nubes.

El Mundo que le rodeaba solo tenía nubes, era lo más real que podían crear, incluso eran bastante sólidas, como lo pudo comprobar al intentar atravezar la mano y encontrarse con una textura mezcla de almohada suave y potentes paredes electromagnéticas, parecidas al caucho. La mano se devolvió ligeramente refrescada y con los pelos de punta, mientras que la nube se limitó a cambiar de forma y alejarse lentamente, murmurando lo que podrían haber sido insultos de nube.

-Lo siento- dijo el niño, pero ya se había ido y otras reemplazaban su lugar rápidamente.

Una ligera corriente sopló contra su cara pero no la sintió, luego recibió una inmensa corriente de viento espeso a sus espaldas que logró levantarlo un poco del suelo y le levantó la camisa hasta ponersela alrevez. Se sintió supremamente ridículo y con no mucha fuerza, rompió la camisa en pedazos. Estaba hecha de aire espeso. Humo de algún tipo. Era Ilusión.

Volteó su cuerpo y vió el hocico del Dragón que le saludaba como un par de geisers apuntando directamente hacia él. Mucho más allá dos luces encendidas como pequeños soles tras la niebla.

Sintió como el aire volvía lentamente y lo atravezaba y sin pensarlo, su cuerpo comenzó a correr alrededor de la cabeza del Dragón. En ningún momentó alcanzó a analizar el hecho de que el Dragón le seguía con la mirada y la nariz. La siguiente estampida de nubes concentradas de humo lo levantaron en la mitad de la carrera.

“Creo que no se da cuenta que no puedo sostenerle la mirada” pensó mientras lo recibía una nube cualquiera que pasaba por ahí “creo que no entiende mis acciones o mi incomodidad”, intentaba mirarlo a los ojos fijamente mientras la nube lo atravezaba, parecía sonreir “creo que incluso, se ríe de mí”.

Cayó al suelo aparatosamente dando vueltas hasta lograr agarrarse firmemente del suelo. Cuando lo soltó y se levantó, los pedazos se esfumaron volando. El suelo era una nube. No había nada tan solido como el Dragón. “Y yo” pensó. Nada más parecía real y aun así podía ser usado. Las ilusiones tambien servían de apoyo. Era solo aire caliente.

Miro al Dragón, se había demorado mucho? acaso el Dragón sostenía su aliento a proposito? parecía haber alzado su cabeza un poco, haciendo una mueca con los bordes de su boca. “Va a soplar”.
Con algo de pánico el niño miro a ambos lados y una vez más no vio nada de que aferrarse. Solo que esta vez se quedó quieto. No corrió, no se sorprendió. Observó y cuando el aire caliente golpeó su cuerpo, solo le hizo apretar las piernas y bajar el pecho. También lo calentó, le sugirió un olor dulce y al fuego, le ofreció algo bello, un pensamiento, una sensación, una promesa. Todo era una ilusión. Nubes y aire caliente, nada era real.

“Excepto el Dragón y yo” pensó y levantó un pie tras otro, lentamente. Directo a la boca de la bestia que jugaba con él. “Hacia lo real, sea lo que sea, no hay nada mas”.

Ojo Rojo

De nuevo muerto y enterrado. Cuantas veces he pensado en eso.
De nuevo victima de una batalla que no puedo ganar. De nuevo perdido. De nuevo ciego.

Esta vez es diferente, como todas, pero esta vez no la olvido. Debo recordar, quiero recordar.
De como una historia se desenlaza antes de darle inicio, de como piensas que vas a encender el mundo y la noche te explota en la cara. La noche sabe a mi propia sangre y la pelea es toda mía.
No la entiendo, ni su causa ni su desenlace. No entiendo la necesidad.
Pero es mía, la pelea es la derrota y es toda mía.

No hace falta más que el dueño del rancho y un loco que reparta golpes. Una orden, una señal. Un malentendido y unas ganas de matar, un desprecio y una oportunidad.
Una vez mas la historia se repite en mi piel. La pelea no ha comenzado y estoy derrotado.

Pero debo aceptar que me gustaron un par de cosas. La rabia de la derrota estupida y absurda me han invadido de maneras que no conocía o recordaba. Senti la sangre de nuevo. Le temi, de nuevo. Me senti vulnerable, indefenso de nuevo. “no lo vi venir, no lo vi venir” Boooom!!! no hay excusa. Nada vale.
Me sentí desnudo.
Y entonces los mire. Ellos me veían, de pie, al ojo, y senti el miedo y la verguenza derramarse sobre sus rostros. Mi derrota solo mia, vale mas que sus victorias. Las disculpas y elogios resbalaban sin sentido. Explicaciones y silencios. jajajajajaja. Silencios, como me gusta provocarlos.

No vale nada. No queda nada mas que el recuerdo y esa pequeña cicatriz, que aun no se que tan pequeña llegue a ser. Pero quiero recordarlo, quiero sentir ese golpe de nuevo para no tener que sentir otro. Recordar la sorpresa en mitad de una pregunta similar a “hey que pasa?” (es decir “he— “). Quiero recordar la sorpresa al tocarme el ojo y ver sangre, al no poder enfocar, al no entender que habia sucedido.

Quiero recordar porque siempre es asi. Porque asi actua la gente con miedo. Sin pensar. Siempre quieren golpear primero, simpre es mas facil pedir disculpas despues.
Quiero recordar que estaba derrotado antes de que la pelea comenzara y que nunca comenzo.
Que no hay forma de ganar asi. Que la derrota es real y no se opaca con otra victoria o venganza.

Que no necesitas un oponente digno para que te derrote, solo necesitas bajar la guardia cuando debes estar alerta. Que solo se necesita un buen golpe. Que soy mortal y eso da miedo.
Y recordar que el miedo hiere aun mas.
No hay fuerza sin valor.

El sabor de la sangre y la rabia. Tienen que servir para algo mas.

“Ama a tus enemigos, porque ellos sacan lo mejor de ti”

El mejor Juego

La Vida es el requerimiento y las reglas básicas de cualquier juego humano.
Por eso, es todos los juegos posibles al tiempo.

Y si nos metemos un poco en ello, uno puede ser jugador, ficha, peon, dado, el dueño del tablero, el dueño del balón, el balón, los guantes, el director técnico, estratega, espía, soldado, máquina, piloto, extraterrestre, super-hombre, mago, creador de ilusiones, escritor de mentiras, corrector de estilo de basura . . . y sigue siendo un juego?

No solo uno, todo el resto también, al tiempo.
Hay que estar mirando a que jugamos.

sobre lo Inevitable

Porque será que no paro de verme a mi mismo reflejado en las caras de los demás?

Mirando alrededor veo lo que sé y lo que existe. Solo mirando cada cosa entiendo más allá de su forma y color, masa y volumen, su trascendencia, porque está aquí y no en una caja sucia y roída, porque está aquí y no en una moto subiendo y bajando, porque está aquí y no debajo del televisor de una familia extraña. Incluso porque estoy aquí y no en un avión o un apartamento. Y la palabra aquí me enmarca algo más que el espacio en el que estoy, enmarca un tiempo y un espacio en el que no estoy en este momento pero . . . estoy frecuentemente. Enmarca el camino que he trazado tras de mí.

Y estoy aquí, indudablemente. No puedo evitarlo.
Al igual que todas estás cosas que me rodean. Todo esto que he hecho con la ayuda de la humanidad entera (yo casi no he hecho nada). Todo lo que se levanta ante mí, totalmente humano y aún así totalmente inorgánico. Todo lo que yo y la gente que ha pasado por aquí han puesto. Los animales también dejan su marca, pero . . . digamos, realmente casi no hay plantas en mi casa (adentro) y todas enjauladas.

De todo lo que veo, lo que me parece más real es lo que uso de alguna manera, el resto esta puesto solo lo veo cuando pongo atención o cuando arreglan mi casa y me toca ubicar todo de nuevo.
Pero todo está ahí porque nosotros construímos todo encima de lo que ya está. Elegimos lo mejor decimos “esto es!” y nos avalanzamos todos, como uno, inquebrantable, y cumplimos con la misión. Si no basta con una vida de un visionario es que hay que esperar algunos años, siglos o milenios (a menos que no sea un visionario y lo que sueñe sea, de hecho, imposible).

Hemos construído un mundo entero roca sobre roca, varillas de metal en la tierra, cemento en las varillas, asfalto, ideas sobre ideas, proyectos sobre hipotesis, megaproyectos por caprichos, vidas tras vidas, mentes sobre mentes, tierra sobre cuerpos.

Es esta forma de vida en la que creo. La que me parece que promete una buena mecanica de cambio, del cambio que yo podría llegar a hacer (si quisiera . . . eventualmente) o cualquiera como yo.
La gente de todo el mundo tiene una casa mas o menos parecida a la mía, creo yo, cuartos, baño, sala, cocina hasta comedor. Con agua, luz y acceso a la red de trafico de bits (con un ratio regular de bits/s). En general creo que todos vivimos mu parecido . . . hay grifos en todas partes!

De cierta forma pienso que esta forma en la que vivo, en que el agua o la tierra sean de facil acceso, en que siempre se construye más sobre lo anterior, siempre se ve a la humanidad crecer . . . todo parece ser tan facil . . . todo está de alguna forma a la mano . . . en la ciudad no hay nada de comer que crezca, todo llega de afuera, solo se podria comer perro . . . y aun así . . . crece, crece.

Y no sé, me dan ganas de sugerir con gritos alarmantes que no vale la pena expandirse más, sino explorar un poco lo que tenemos alrededor y hablar con los animales . . . y las plantas y todo y tal vez darles espacios. Sería fantástico si lograramos aumentar el número de animales alrededor de la ciudad, jajaja, el desorden que crearían es del tipo de cosas que uno tendría que saber, y que la ciudad, por favor, fuera entre los arboles, o al menos sin pavimentar (aunque si son necesarios muchos mas arboles). Tendría que ser mucho más pequeño ya lo sé, pero . . . esa es la idea.

Siento algo raro en el ambiente, como un olor sutil que me perturba, como cuando le ponen piña a una hamburguesa, aunque más oscuro, como si ademas tuviera alergia mortal a la carne. Algo obvio que me mira a la cara, pero que solo lo entiendo derepente . . . creo que estamos destinados a matarnos, de una forma u otra, por este lugar, como una reacción en cadena que se comenzó hace siglos cuando el planeta permitió que anidaramos en tan diferentes partes y crecieramos, eventualmente, la fijación con la colonización desencadenaría todo mucho más rápido, pero en todo caso, ya no importa, estamos fuera de control y no hay nadie a quien acurrir. Si tan solo existiera el chapulin colorado. Sería algo.

Comencé esto pensando que iba a decir que lo que está a nuestro alrededor y la forma en la que crecemos es nuestra religión, algo que realmente deberíamos revalorar, pero ahora creo que es más una cuestión de hacer las cosas bien, cumplir los deseos que nos llamen, apretar muy bien los dientes y esperar un poco, como pensando que el avión se va a estrellar. Inevitable calamidad. Veamos que pasa.

Parto en Tren

Parto en Tren

Primera animación de esta gente

Ojalá saquen más . . . ojalá.

Pueblos y Habladores

The shadow lies peaceful over the earth, la cubre por completo y todo el mundo se vuelve el inmenso Vacío. NoT ! The Void is gone. Goddess comes alive and blooms. Pronto el grito se extingue y la sombra vuelve a cubrir a la Diosa en un abrazo helado.

Somewhere there I am. Just another Idiot. En un mundo tiranizado por nosotros. Transformado por nosotros. Broken for us.
I shout a song without meaning. Una canción contra el sentido. Contra nuestro gobierno sobre la verdad y el futuro. Odio a los Idiotas. Es un sentimiento confuso. Prefiero rodearme de salvajes. Incluso intento parecerme a ellos. Es un poco Idiota.

La Diosa ha sido cubierta poco a poco con nuestros deshechos, haciendo cuerpos externos de comunidades de Idiotas, nuevos seres enormes con necesidades y desHechos propios. Es nuestra remodelación de las montañas, valles y paisajes antiguos. Somos nosotros, juntos, como uno. Un Pueblo.
Cada Pueblo tiene una voz, a veces ahogada, a veces sedienta de sangre, a veces apática, a veces confundida.
Cada Pueblo hace parte de uno más grande, que pertenece a uno más grande, que pertenece a uno más grande. Pronto la Diosa entera será un solo pueblo de Idiotas y todos los salvajes les pertenecerán de alguna forma. Esa es la idea.
Y cuando seamos un solo Pueblo, seremos iguales, cada uno con la necesaria disposición de brindarse a sí mismo, entregarse en beneficio del inmenso ser, como pequeñas células en un inmenso órgano que tiene que descubrir por sí mismo su función.

Seremos tratados de la misma forma que aquellas células, como un cáncer si vas contra el sistema, como miembro de un órgano obsoleto si no te mueves mucho, como si no existieras si solo haces lo que debes, con amor y odio si el sistema te maltrata por sus razones propias.

Es posible que no sea así, es solo la idea. Una idea de un futurismo que se está volviendo obsoleto. La idea de la total unidad entre Idiotas, la verdad es que nos odiamos bastante entre nosotros y también existen algunos que no son tan Idiotas. Es muy difícil lograr un acuerdo entre todos. Somos demasiados. Los Pueblos dejan de ser seres sencillos y tranquilos entre más Idiotas los conformen, cuando están hechos de millones o más, son muy difíciles de entender, sus voces suenan como un incesante murmullo. Es entonces cuando se pone a cargo de darle voz al Pueblo a un Hablador, un puesto muy importante, porque es quien habla con otros Pueblos por medio de sus Habladores e incluso les traduce a los millones de Idiotas que no logran entenderse como Pueblo, lo que ellos realmente están diciendo.
Esta práctica tiene mucho que ver con la fe, ya que la mayoría de Idiotas solo esperan que el Hablador a quién le prestan, regalan o venden su palabra, tenga algún tipo de don magnífico que le permita darle lo que quiere o necesita, sin escucharlo jamás.

Ya no nos escuchan. Miles de Idiotas suben la voz y se dicen Habladores, otros compran el título y otros, los más importantes, los elegimos los del Pueblo. No importa. Todos se desentienden de lo importante, de la Realidad. No escuchan al Pueblo, así como el Idiota no escucha a lo Salvaje. Se apresuran a decir que hacer y a que alguién lo realice. Les parece que el Tiempo corre, que el Cambio no para, y tienen razón. Al menos en eso. Pero no se detienen a escuchar. La Diosa grita con nuestras voces y las voces de nuestros hermanos. En vano si nadie la escucha.

“Produce!” grita el Idiota “Crece!” y luego se dedica a devorar. Más por placer que por necesidad. Ese placer en lo prohibido y la libertad. En lo perverso y el perdón. En la muerte innecesaria y la venganza.
El placer de sentir la balanza cediendo hacia tu lado.

El Equilibrio o el Poder?
Solo un Idiota es capaz de plantearse la pregunta . . . y hay tantos . . .

proyecto de rEvolución

Uno de los proyectos en mi cabeza . . . no sabría como hacerlo, así que lo comparto. Si a alguién le interesa participar en la producción o simplemente mirar la evolución del guión mientras se fabrica, puede mirar y comentar el proyecto o el guión.

Aquí solo pongo los títulos de las escenas y el resumen. Aun falta escribir la mitad del resumen, pero creo que ya se ve por donde va, no?

Despertar

El niño se despierta en su cueva, mira hacia afuera por la única ventana y ve el mundo, le parece hermoso. Se voltea y lo olvida, despierta su Auto y se saludan.

Se miran fijamente.

Un ojo cuadrado, la cara de un Auto, la ventana a Dios.

El niño explora amplios mundos en un mundo hecho solo de palabras. Ve y aprende, escribe, dibuja, trabaja, habla con otros niños e Idiotas*.
Afuera en la ventana de la cueva, el Sol baja.
Al final, el niño mira al mundo con nostalgia, con la seguridad de que lo esta perdiendo, a cada momento. Pero vuelve su vista a la cueva y lo olvida. Se duerme.

*Aqui se muestran los conocidos, en ciertos prototipos. 3 o 4. Están todos descontentos y planean reunirse.

Salir

Se dispone a salir. Se ha puesto ropa de estilo, pero la ha arrugado al sentarse a hablar con el Auto. Al mandarlo a dormir, extrae su cerebro. Un pequeño Auto. Saca un cable y se lo conecta en las sienes.

Todo el tiempo va hablando con los que se va a reunir. O los escucha. Monta en un ascensor, desciende cientos de pisos. Sale por una puerta grande, iluminada. Camina por las calles llenas de Autos que cantan con voces gruesas, dentro, los conductores parecen débiles replicas. Llega a una escaleras que bajan hasta un túnel. Desciende hasta unas puertas grandes de vidrio, que no dejan ver casi nada hacia adentro, solo reflejan. El niño se ve a sí mismo encorvado. Se pone derecho, pero su cara sigue dubitativa y entra.

*Se oyen susurros de conversaciones y pensamientos erraticos del niño. Hacia el final, los pensamientos se vuelven hacia “La entrada del Infierno”.

Subterraneo

Bajo las escaleras habían un par de maquinas con tarjetas en su vitrina y pequeñas puertas giratorias. Pasó. Se encontró con una serie de carriles paralelos por los que pasaban Autos muy grandes y rápidos. Paraban y seguían. Paraban y seguían. Paraban y seguían.
Esperó y se montó en uno muy rápidamente, con destreza. Quedó parado en la puerta, en medio de varias personas que se miraban inquisitivamente. Los vio moviendose y los vio quietos. Afuera veía otros Autos con Idiotas igual de cerca entre ellos. También se miraban y lo miraban a él inquisitivamente. Miro sus manos, miró sus pies. Se bajó y corrió hacia afuera. Subió al ascensor y ascendió varios pisos. El Sol le cerró los ojos y le sacó una sonrisa.
Dejó la prisa y se puso a caminar.

*Pensaba en la forma en que la ciudad fue creando un nicho subterraneo para el transporte. Habian cavado tuneles en las montañas y puesto pisos superiores al suelo en diferentes lugares. Habían varios pisos bajo la ciudad, por donde andaban los Autos de Transporte. Entre más abajo se iba, más lleno y bochornoso era el ambiente. Continúa la metáfora del infierno.

Pipol

En el subterraneo habia perdido coneccion con el mundo, podia escuchar musica o escribir o grabar algo, nada mas. Ahora sale, camina y vuelve a escuchar y hablar con la gente.
No ha llegado ninguno. Se sienta y espera un poco. Cerca esta uno de ellos, capturando imagenes. Lo captura a él. Lo siente. Luego se saludan, pero no se queda, se va y sigue capturando y esperando. Llegan dos más abrazados. Sonríen. Saludan y se hablan entre sí. Esperan. Llegan cinco más. Solo conoce a dos. Uno de ellos saluda al grupo sonriendo amplia y descaradamente. Los otros se hablan de a dos, pero se escuchan los cuatro. Esperan un poco más, el niño habla con el ultimo grupo. Se deciden a marchar, pero no a donde.
Igual marchan.

A comer

Llegaron a una tienda con mostrador de comida rapida y exotica. El niñó iba hablando con el líder del ultimo grupo. Pidió su comida despues de él y se demoró más de lo normal.
Su comida consistía en carne envuelta en un crep doblado, con salsas y un par de verduras. A su alrededor vio carne, verduras y salsa en medio de dos panes; formas de harina que contenían carne y verduras adentro, con salsas aparte; un plato de carne de un animal menos comun envuelta en pan delgado, rodeada por una ensalada muy picada y una salsa abundante que dibujaba formas encima de todo; esos mismos panes delgados envolivendo en forma cilidrica un revuelto de todo.

Le pareció lo mismo. Mientras comían hablaban de la sangre y la culpa cargada en nuestros hombros. De peleas e injusticias. De historia.
El líder a su lado habló de revolución. Todos asentían, pero al niño le dieron nauseas y salió en la mitad de la conversación.

En privado

En el baño ya no tenía nauseas, aunque era mas consciente de los olores. Aun así, se apoyó frente al lavamanos y se miró. Y se habló. Al principio con timidez, pero cada vez menos.
Decía que todo aquello era mierda, una revuelta de ratones en la mitad de la jaula. Algo real debía hacerse, algo fuerte. Pero no se le ocurría nada. No se imaginaba como arreglar el mundo, porque no se lo imaginaba bien. Entonces cerró los ojos y vio por un momento un paisaje hermoso y desierto. Su sueño. Abrió los ojos y de nuevo era él.

Alguien hizo ruido, él abrió rápidamente la llave se paso las manos mojadas por la cara, tomó agua e hizo buches. Se retiró para encontrar que sus amigos habían acabado casi todo, pero se entretenían hablando. Lo estaban esperando para que acabara su comida, pero a él no le importó. Salieron.

El espacio Verde

Caminan un poco a la luz de la tarde y para en un espacio verde. Se sientan.
Se ven algunos Idiotas conversando, paseando a sus fieras o sentados por ahi. Algunos niños juegan.
La conversación a parado para él y su grupo. Se escuchan voces de los otros, pero no les pone atención. Se dedica a ver el paisaje y a pensar de lo errado que es. La poca Vida que hay ahí solo resalta por la abundante Muerte a su alrededor.
Uno de los otros niños le habla, una tontería, solo quiere hablar. Quiere hablar de la revolución. Le hace preguntas y él las responde. Termina diciendole que hay que eliminar a todos los Idiotas. Todos se callan.

Es el Silencio que trae la verdad que duele. Piensa.

El Sol se oculta y el mundo se oscurece en ese Silencio.

Hogar, de nuevo, Hogar.

Su silueta dibuja en la oscuridad, detras la ventana de la realidad, parece de un violeta que casi no se ve. Se oyen sonidos de conección y encendido. Despertar de una voz grave, una luz que sube y explota y el saludo del Auto. El niño suspira y le dice que no quiere verlo. El ojo cuadrado se cierra y el mundo oscurece de nuevo.

No quiere dormir tampoco. Mira hacia afuera y nota la falta de Cambio. Sufre y llora, y no sabe porque.

. . . y ahora los titulos de las que me faltan por resumir

El mismo Sueño

Desición

Encuentro

Primer paso: Todo a la hoguera

Segundo paso: Arriba el Suelo

Tercer paso: Defender

Salido de las Ruinas: Levanta la Voz

Cambio de rumbo y perdida

Hoy por hoy, mañana no existe

Epilogo: La esclavitud de los Muertos

Un poco de calor

Ya no sentía frío. En el lugar en que se encontraba nunca hacía frío, pero era reconfortante encontrar de nuevo el calor. El vientre del dragón se sentía cálido e incluso a veces parecía brillar a travez de su piel, como un fuego sin llama, escondido tras escamas de metal.
Ahora era allí donde despertaba cada vez y por fin vivía sus sueños en calma. Cada vez se arrepentía menos de despertar. Seguía siendo un niño y el mundo seguía siendo de nubes de nada, de vapor y pensamientos. Ya no le sorprendía.

A lo lejos, muy arriba, entre las nubes, veía la silueta del gigantesco rostro. Aquel ser, en cambio, aún le parecía imposible. Su piel era metal sobre metal, su cuerpo era monstruosamente grande, cabrían millones de niños como él dentro de su vientre, sus piernas eran casi tan gruesas como su tronco y del medio de ellas, salía una inmensa protuberancia que continuaba hacia atrás y arrastraba su delgada punta llena de espinas por el suelo. Lo había visto batir 2, 4 y 6 alas, de diferente tamaño, hechas de una película muy delgada. Los pequeños brazos se movían ridículamente a gran altura, aunque en perspectiva, cualquiera de las pequeñas garras en sus extremidades podría jugar con él, como su mano con un insecto. Su cuello se alargaba y enroscaba a voluntad, permitiéndole cualquier posición a su cabeza, que por ser tan solo un poco más gruesa parecía darle un fin precipitado. Su pronunciado hocico parecía partido y formaba una esquina afilada en la mitad de su cara, sus ojos encendían las nubes y el mundo al abrirse. No había visto a la boca abrirse por completo, pero parecía el agujero más oscuro y aterrador que se podía imaginar. “De una oscuridad así sale la Luz” pensó al recordar el fuego que era capaz de escupir.

Pero lo más interesante, lo que no esperaba ver salir de allí, era esa larga tira de carne dura y carrasposa, con la que se brillaba la piel constantemente. Solo una vez quiso brillarlo a él, a un niño, a un insecto. La cara se acercó, la boca se abrió y de la oscuridad salió lentamente su lengua, presentándose con pausa y ceremonia. No quería asustarlo y se notaba. Aun así, quedó paralizado, tal vez por el miedo, tal vez el instinto de supervivencia, tal vez las dos. Esperó intentando cerrar los ojos, mudo e impotente, sin control de sí mismo. No se le ocurrió apartarse o hacer algún intento de evitar el contacto. No veía otro camino. La carne se meció junto a él y no pudo hacer otra cosa que abalanzarse contra ella y abrazarla. Incluso se atrevió a sacar su propia lengua.
El encuentro duró poco, miles de agujas secas y duras lo alzaron en el aire, lo atraparon cuando el Dragón intentó lamerlo suavemente.

La sangre brotó tímidamente de heridas menores, pero no le importó mientras volaba. Se debatía entre pensamientos de amor y dolor. “Hay mil y una formas de volar y no he probado más que algunas”.

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